29/5/17

Cómo protegerte de un psicópata

Cómo protegerte de un psicópata

wikihow.com

Un psicópata es alguien que sufre de un trastorno de personalidad denominado psicopatía. Este trastorno de personalidad se caracteriza por una falta de empatía, audacia y una conducta desinhibida. Un psicópata no puede comprender las emociones de los demás o colocarse en el punto de vista de otra persona. Tampoco reacciona de manera normal al temor o a la ansiedad como las personas normales. Esto da como resultado una persona que no se preocupa por los demás. Con el fin de defenderte de personas así, necesitarás niveles adecuados de escepticismo, comprender el trastorno y saber qué hacer si actualmente tienes una relación con un psicópata. Para protegerte, empieza con el paso 1 que está líneas abajo.


Parte 1 - Termina una relación con un psicópata.


1.- Si tienes algún tipo de relación con un psicópata, termínala. Una de las mejores cosas que puedes hacer por ti es terminar la relación con esta persona. Esto podría parecer duro, pero recuerda que los psicópatas raramente tienen amigos por la amistad en sí. Si terminar la relación no es una opción, empieza a distanciarte de la relación. Puedes hacer esto al mantenerte ocupado cuando te llame o simplemente no realizando tantas actividades con esta persona como solías hacerlo.

  • Mira esto como si estuvieras reduciendo tus pérdidas. Es posible que el psicópata logre descomponerte emocionalmente, pero no tienes que mantenerlo en tu vida, porque hay escapatorias. Es posible que tu sobrevivencia emocional y física requiera que te encargues de tu vida al dejar de comunicarte con esta persona.

2.- Si tienes una relación sentimental con esta persona, ten cuidado cuando rompas la relación. Poner fin a la relación de pronto podría hacer que tu pareja se enfurezca, haciendo que se vuelva violento. Para una ruptura con un psicópata, lo mejor es hacerlo por teléfono o por Internet. En este caso, una ruptura menos personal podría salvar tu vida o evitar que lastimen tu cuerpo.

  • Haz que tus amigos se involucren. Asegúrate de que sepan que tienes problemas en tu relación, que tratas de alejarte y que tu pareja tiende a ser violento. Mantenlos cerca de ti o en un marcado rápido, para que puedas escaparte rápidamente si es necesario.
No sucumbas ante la culpa. Romper una relación con alguien nunca es fácil. Si tienes una relación con un psicópata, minimiza la relación y su importancia a tu favor. Debes darte cuenta de que no lo estás abandonando en un momento difícil, simplemente te estás protegiendo.

3.- Escucha a tus instintos. El temor es un instinto natural al que debes escuchar. Esta emoción es una respuesta de protección del ser humano que puede salvarte de situaciones que amenazan tu vida. Escucha tu cuerpo, especialmente cuando sientas miedo, ya que esto te permitirá salirte o evadir situaciones peligrosas. No te convierte en un cobarde o en una persona que no está dispuesta a intentarlo, significa que eres intuitivo e inteligente.

  • Confía en tus instintos. ¿Cómo te hizo sentir esta relación? Lo más probable es que tengas miedo y como si anduvieras pisando huevos, por una buena razón. Presta atención a esta sensación. Ninguna relación debería hacer que tengas miedo. Si la idea de interactuar con esta persona te llena de temor, esta es una señal de tu cerebro para que salgas. Esta persona te lastima. Nunca dudes de lo que tu mente y tu cuerpo intentan decirte.

4.- No te sientas culpable. Cualquiera que sea la razón por la que te involucraste con un psicópata, es importante que no te culpes por su actitud y comportamiento. Son personas muy encantadoras que saben cómo conseguir exactamente lo que quieren. Están dispuestos a tejer una red de mentiras para conseguir que todos, no solo tú, piensen y hagan lo que ellos quieren. Debes darte cuenta de que no había manera de que lo sepas. Si no fueras tú, sería otra persona. Esto tiene que ver con él y con su comportamiento atroz y no tiene nada que ver contigo.

  • Distanciarte de esta persona en tu vida podría hacer que sientas que eres duro innecesariamente. Recuérdate que alejarte de esa persona, no esforzándote por mantener la relación, no es nada por lo que debas sentirte culpable. Primero y antes que nada, tienes que protegerte. Debes darte cuenta de que no tienes la culpa por estar con esta persona ni tampoco por alejarte de ella.

5.- Busca un sistema de apoyo fuerte.
Cuando tus sospechas te conduzcan a buscar un diagnóstico, es probable que hayas estado con esta persona por un tiempo. Asegúrate de tener todo el apoyo que puedas conseguir de tu familia y amigos, y busca grupos de apoyo que se dediquen a ayudar a las víctimas de un crimen. Conversa con tus seres queridos para que te apoyen y mantenlos cerca de ti. Necesitarás fuerzas para superar esta etapa turbulenta.

  • Hay muchas páginas web acerca de los psicópatas que incluso registran sus ubicaciones y comportamiento. Tienes fuentes a tu disposición. Hay comunidades enteras dedicadas a la misma cosa con la que luchas.



Parte 2 - Lidia con un psicópata


1.- Debes dudar de todo lo que el psicópata diga y haga. Los psicópatas mienten, manipulan, les falta empatía y usan a los demás para conseguir lo que quieren. Cuando lidies con esta persona, nunca tomes lo que diga o haga al pie de la letra. Puedes mantener el escepticismo no creyendo todo lo que te digan, todo lo que leas o incluso todo lo que veas, ya que es probable que lo haga por su bien. Cuando lidies con alguien que sospechas que es un psicópata, examina todo su comportamiento por medio de este lente.

  • Ten en cuenta tu fuente de información. ¿Esta persona es confiable? ¿La historia concuerda con sus conclusiones? ¿La información está fuera de contexto? Estas son todas las preguntas que puedes hacerte cuando estés preocupado acerca de la validez de la información o incluso de la persona en sí.
  • Imagina que la persona viene hacia ti con un chisme picante. Examina la razón por la que la persona podría decirte esta información y qué podría ganar al divulgar este chisme. ¿Qué gana con esto? Con los psicópatas, siempre hay algo que ganar.

2.- Siempre debes volver a corroborar su historia. Siempre que sea posible, toma a un amigo, un compañero de trabajo o busca rápidamente en Internet para verificar lo que te ha dicho. Si el cuento es creíble, las tendencias de mentir que tiene un psicópata dejan espacio para una duda que puede ser creíble. Piensa en los detalles: ¿Hay coincidencias de tiempo? ¿La persona tiene alguna motivación para mentir? ¿Es posible que las palabras sean tergiversadas? Cuando puedas, encuentra otra fuente para verificar la información, con el fin de ver si todo concuerda.

  • Cuando no tengas la oportunidad de volver a corroborar la historia, escucha a tus instintos. ¿La historia parece creíble? ¿Es posible que la historia o parte de ella sea una mentira? A los psicópatas por lo general no les preocupa mentir a los demás, ya sean mentiras blancas o cuentos chinos.
  • También es importante que uses el escepticismo, porque los psicópatas suelen usar a las personas como los medios para llegar a un fin. Es posible que necesiten (o quieran) dinero y que mientan para lograr que les prestes dinero o para que satisfagas sus deseos. Se alimentan de la culpa que sientes por no ser amoroso y útil si no cumples con sus deseos.

3.- Debes estar atento a las luchas por el poder. Los psicópatas tienen una necesidad muy fuerte de controlar psicológica y físicamente a los demás. Deben estar a cargo y usarán su encanto, intimidación, manipulación y violencia para mantener el poder. En una lucha de poder, un psicópata normalmente se concentrará en ganar, sin importar a qué costo. Esto quiere decir que será difícil que defiendas tus derechos y que corres el riesgo de tener un trauma emocional o físico serio. Cuando veas que esto va a suceder, no te involucres. Mira hacia otro lado para hacerle saber a esta persona que no estás dispuesto a seguirle el juego.

  • Debes establecer reglas básicas y firmes para evitar que se aproveche de ti. Esto puede hacer que tu vida sea más fácil si de todas maneras tienes que interactuar con esta persona a menudo. Por ejemplo, esto podría significar no sacarlo de un problema en el futuro. Debe saber que hay consecuencias por su comportamiento y que hay cosas que no tolerarás.

4.- No le prestes nada. Si te pide algo, trata de darle una excusa razonable sin enfadarlo. De lo contrario, es probable que busque la oportunidad de lastimarte (no necesariamente físicamente) por no obedecerlo. Convéncelo de que no puedes cumplir con lo que pide.

  • Los psicópatas tienen la mala fama de tener deudas. Normalmente no devuelven el dinero, esforzándose muy poco o nada en hacerlo. Por esta razón, nunca le prestes dinero a un psicópata, a menos que te des cuenta de que se lo vas a dar para siempre.

5.- Debes ser sumamente tolerante y paciente. Si estás en una situación en la que un psicópata estará en tu vida para siempre, para mantenerte protegido, debes tener una cantidad enorme de tolerancia y de paciencia. Tendrás que llegar a un acuerdo con él cientos de veces en cada situación. Hacerle frente y luchar con sus opiniones y creencias no te hará ningún bien. Evítalo lo más que puedas. Cuando no puedas evitarlo, no le prestes mucha atención a lo que diga.

  • El psicópata es sumamente egocéntrico. Solo piensa en sus propios beneficios. Solo le da importancia a sus propias ideas. Aunque tome todo tu dinero, no creerá que te está arruinando económicamente. Cuando lidies con él, debes darte cuenta de que es como un niño y que no se da cuenta de que el mundo exterior existe.

6.- No dejes que te engañe con su encanto. Una de las características principales de un psicópata es que tiene una apariencia muy carismática y agradable. Con frecuencia, los psicópatas atraen a las personas al tener una apariencia agradable, ocultando sus verdaderas intenciones. Sin embargo, tienen la mala fama de mentir y de ser poco confiables. Como la amistad sigue adelante, es posible que notes que no puedes depender del posible psicópata. Debes comprender que este encanto y amabilidad es lo que normalmente usa para atraer a las personas.

  • Concéntrate en ver lo que está debajo de su encanto. ¿Cómo es cuando no está “en escena”? ¿Cómo sus mentiras y su falta de confianza se reflejan en su supuesto “encanto”? ¿Quién es realmente cuando llegas al meollo del asunto?

7.- Mantén tus debilidades ocultas. Esto te permite mantener a salvo las áreas emocionales que el psicópata podría atacar si tienes una relación con él. Habrá momentos en tu vida que no querrás exponerlos a un psicópata para evitar que te manipule. Puede sostenerse de estas debilidades y nunca las soltará. Todas las personas tienen debilidades; al saber esto, el psicópata se apoya en ellas para manipular a las personas que lo rodean. No le des esta ventaja al ser muy consciente de ti mismo y fuerte.

  • Digamos que eres sumamente inseguro por tu peso. Si un psicópata sabe esto, puede usarlo a su favor. Si quiere que te quedes en casa con él un viernes por la noche en vez de que salgas con tus amigos, dirá algo como “Oh, pero solo terminarás comiendo comida chatarra toda la noche y sintiéndote terrible contigo mismo porque te sentirás gordo”. Al final, te quedas en casa, sintiéndote deprimido por ello y él consigue lo que quiere.



Parte 3 - Debes comprender la mente de un psicópata

1.- Debes ser seguro de ti mismo cuando lidies con un psicópata. Para ser un psicópata en términos estrictos, esta persona debe ser un adulto. Sin embargo, algunos síntomas podrían llegar a presentarse a la edad de unos 15 años. Busca las siguientes señales o síntomas:

  • Es fraudulento
  • Tiene una conducta irresponsable en el trabajo
  • Manipula a los demás a su favor
  • Agrede a los demás
  • Destruye sus pertenencias
  • Viola las reglas
  • Finge estar enfermo
  • Le falta empatía
  • Miente constantemente sin tener vergüenza
  • Es impulsivo
  • Es negligente con su propio hijo y familiares
  • Tiene pocos remordimientos o ningún remordimiento por las consecuencias de su conducta
  • Razona de manera superficial su comportamiento
  • Es irresponsable en las finanzas
  • Podría lastimarse a sí mismo y a los demás
  • Se considera arrogante

2.- Debes saber que para un psicópata, todas las relaciones son un medio para llegar a un fin. Raramente tienen amigos por el enriquecimiento social de su vida. Normalmente hay algo que quieren, que necesitan o que obtienen de una relación. Si no le sirves de ninguna ayuda, no buscará una amistad o una relación contigo.

  • Esto no tiene nada que ver con lo que vales, sino con la forma en que él ve el mundo entero. No ve a las personas como seres humanos valiosos que pueden mejorar la vida. Ve a los demás como objetos que se usan, manipulan y disfrutan

3.- Debes recordar que los psicópatas tienen una enorme capacidad para enojarse y ser violentos. Es posible que con frecuencia reaccionen exageradamente a las molestias cotidianas y a veces pueden llegar a ser violentos. Para un psicópata, una amistad, un parentesco o cualquier tipo de relación no significa lo mismo que para los demás. Incluso aquellos que profesan su amor por alguien pueden dar un giro y lastimarlos emocional o violentamente.

  • Su cuidado no se basa en el amor, sino más en la posesión de tener una relación. Para un psicópata, el amor no se experimenta de la misma manera como la mayoría de las personas lo experimentan. Para ellos, el amor significa sentimientos intensos de apego y esto da como resultado una relación superficial o posesiva por naturaleza.

4.- Debes saber con qué vas a lidiar. Esto es más fácil decirlo que hacerlo, pues los psicópatas dominan la manipulación. Se pueden encontrar psicópatas en cualquier segmento de la sociedad y hay bastantes probabilidades de que al final te encuentres con uno. Tu mejor defensa es comprender la naturaleza de su condición.

  • No esperes cambios drásticos. Las personalidades de los psicópatas son relativamente estables y los intentos por cambiar que hacen en la adultez no han tenido mucho éxito. Lo más probable es que sea así por el resto de su vida.

5.- Debes saber que los psicópatas no son malos. Muchas personas creen que alguien que hace cosas tan terribles es mala. Sin embargo, en realidad, el mundo nunca es tan predefinido. Los psicópatas hacen cosas malas porque no interpretan lo bueno y lo malo de la misma forma que tú lo haces. Como concepto, comprenden lo que la sociedad indica que es bueno y lo que es malo, pero internamente no sienten que lo que la sociedad considera como malo en realidad sea malo.

  • También es importante que comprendas que es posible que no tenga la intención de lastimarte. Como se indicó anteriormente, muchos psicópatas usan a las personas como medios para conseguir algo. Independientemente de que quieran tomar todo tu dinero, es posible que no se den cuenta de que podrían arruinarte económicamente. Se trata de ellos, porque no comprenden o no les importa lo que te suceda. Sin embargo, esto no quiere decir que no sean responsables por su comportamiento y que es algo que debas aceptar. Aun así, no está bien.

6.- Debes saber que no todos los psicópatas son violentos. Aunque es posible que sea violento como se indicó líneas arriba, hay psicópatas exitosos que pueden vivir y funcionar en una sociedad normal. Normalmente mostrarán su personalidad de maneras diferentes, como ser sumamente inflexibles en el trabajo. Debes lidiar con bastante cuidado con estos psicópatas. Solo porque no sea físicamente violento no quiere decir que no tenga potencial para dañar mental o emocionalmente a los demás.

  • Al final, el estado de cada persona se manifiesta de diferentes maneras. No habrá dos psicópatas que sean exactamente iguales. No obstante, todos tienen tendencias a ser manipuladores y pueden ser sumamente despiadados cuando se trata de lidiar con los demás. De todas formas, siempre debes actuar con cuidado.

Consejos


Las personas de clases socioeconómicas muy altas y muy bajas podrían tener este trastorno, por tener solo una respuesta positiva o negativa respectivamente.

Cómo me fue atrapando un psicópata


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Como ya comente anteriormente, Juan me abordó en varias oportunidades, y solo caí la vez en que me abordo y yo estaba emocionalmente muy debilitada.

Los dos últimos acercamientos fueron via internet. EL 2010 fue el primero por internet. Yo no estaba con ganas de andar flirteando, así es que no le di mucho espacio para que pudiera acercarse. Tampoco era el tipo de hombre que me atraía a pesar de verse guapo en las fotografías de internet. En algún momento le pregunte si era casado, me dijo que si, y eso me pareció razón suficiente para ser aún más seca para obligarlo a que se alejara. Aunque no creo en el matrimonio, hasta ahora siempre he respetado el matrimonios de otros.

Varios años después, el año 2016, volvió a abordarme, en un momento en que yo estaba en una situación personal tan difícil que me tenían sumida en una fuerte depresión. No tenía energía ni siquiera para rechazarlo, además ya no tenía el pretexto de que estuviera casado: se había separado hacía tiempo.

Revisando las conversaciones que tuvimos via internet, que se fueron haciendo cada vez más frecuentes, me di cuenta cómo él iba sutilmente sonsacándome información, para ir armando una especie de perfil de mis gustos, mis debilidades, las cosas que necesitaba, de lo sola que me sentía...

Por supuesto en su momento no me di cuenta de lo que hacía. Solo me sentía cada vez más atraía por este personaje que se esmeraba tanto en conocerme a fondo.

Hábilmente Juan estaba sistemáticamente sacándome una radiografía a cuerpo entero, y aprovechando esa información para ir mostrándose como el tipo el hombre perfecto para mí. En un principio daba poca información sobre él, pero ya cuando logró entenderme a cabalidad, empezó a "mostrarse" un poco más. Fui viendo al hombre protector que necesitaba, ese que te hace sentir que todo va a salir bien, que sentía una profunda preocupación e interés por mí y mi realidad. Nunca había sentido que alguien hubiera estado tan profundamente interesado por mí y mi mundo.

En poco tiempo fue despertando a esa mujer, que hacía años había dejado atrás, en algún rincón olvidado de mi pasado.  

Me envolvió y me fue seduciendo tan sutilmente que no alcance a percatarme a tiempo para ponerme en guardia. Se pasó por alto todas mis protecciones o sentido de precaución mínimo que debía tener ante un hombre que era prácticamente un extraño.  Creo que quise aferrarme a la idea de que los príncipes azules si existen, y que yo tenía al mío profundamente interesado en mí.

Tiempo después, estudiando el tema de la psicopatía me di cuenta que ellos son muy hábiles justamente para captar a las personas que están emocionalmente débiles y saben cómo sacar ´partido de esto.  De hecho también supe con el tiempo que Juan buscaba de preferencia a madres solteras, algo desprotegidas. Son presas fáciles para ellos.

No tengo claro por qué me buscó a mí, no cuadro para nada con las mujeres que el usualmente rondaba. A veces pienso que como ya se veía bastante mayor,  se le estaba haciendo difícil atraer a mujeres tan jóvenes, y quiso probar suerte con mujeres de mi edad. Aunque él es un par de meses menor que yo, pero se ve como si tuviera al menos 10 años más que yo, y no precisamente porque yo luzca menor de lo que soy.

Ellos llevan mucha ventaja al tener una capacidad de analizar a personas y situaciones sin tener su juicio empañados por la emociones. Están completamente inhabilitados para sentir nada más que odio, rencor o envidia... pero nada de afecto, ternura, amor, cariño, ni siquiera por sus familiares más cercanos, incluyendo sus propios hijos. El miedo no es parte de ellos. ¿Principios? ninguno más que los propios, cimentados en hacer todo lo que sea necesario para alcanzar sus objetivos.

Parecieran tener como su biblia el libro "El Príncipe" de Maquiavelo. No hay moral, ética, conciencia, alma… ni siquiera una pisca de bondad que puedan imponer algún tipo de limite a su comportamiento.

Muy pocas cosas los satisfacen o les brindan un poco de alivio a su permanente estado de apatía y aburrimiento. Ninguna de esas cosas es buena. Disfrutan humillando, destruyendo, lastimando, imponiendo su superioridad, dañando, provocando dolor físico o emocional... cualquier actividad que les provoque un alza de adrenalina en el cuerpo, es buena y válida. Les produce un gran placer llevar a una persona, incluso a familiares cercanos, a quebrantar sus propios principios morales y éticos. Es como un juego de estrategia que los da al menos un poco de entretención.

Es frecuente que no puedan dominar el casi permanente enojo que los invade, producto de su aburrimiento, de frustraciones y como consecuencia de no poder llenar su espíritu de las cosas lindas que nos regala la vida. Recibir constantes halagos los alivia un poco, pero no es suficiente para aquietarlos por mucho rato. El alcohol o las drogas ayudan a anestesiar un poco su desesperado estado de apatía. Juan es de los que abusa con el alcohol de una manera impresionante. Debe llevar muchísimos años en eso, pues tiene un grado de tolerancia al alcohol que nunca había visto.

Hasta aquí llego por hoy…. En unos días más iré compartiendo un poco más sobre mi experiencia con Juan y el tremendo impacto posterior que tuvo en mi vida, y que aún no logro resolver del todo. El duelo por el rompimiento termino hace rato, pero las consecuencias del tremendo impacto de lo que vino después aun las tengo a piel viva.




28/5/17

Hijos de madres narcisistas.

Hijos de madres narcisistas.

sobreviviendoasociopatasynarcisistas.blogspot.cl

Ya hemos hablado de padres narcisistas y psicópatas. En general son difíciles de detectar pero no tanto como reconocer a una madre con esas características. Las madres narcisistas y psicópatas cuentan con una ventaja adicional: la creencia popular de que las mujeres por ser capaces de dar vida automáticamente son empáticas y cariñosas. En más de un 90% de la población esto puede ser verdad (con matices, por supuesto) pero hay mujeres con desordenes de personalidad, que se autoreconocen como sociópatas o narcisistas y que aun así deciden tener hijos por diversos motivos: por tener “agarrado” a un hombre rico, por tener alguien que la cuide en su vejez, por tener más fuentes de ingreso, para disimular su doble vida o simplemente por capricho. El daño que causan estas mujeres en sus hijos es devastador porque el abuso y la erosión identitaria se prolongan tanto en el tiempo sin ser descubiertos que para cuando los miembros de la familia se dan cuenta de la dinámica perversa de la misma es probable que hayan desarrollado patologías como estrés postraumático complejo (una variante complicada del EPT), fobias, depresión, etc. Después de todo el narcisista o sociópata repitió este ciclo de abuso con sus hijos millones de veces desde su nacimiento y desarticularlo se vuelve complicado.

Las madres narcisistas puede clasificarse en controladoras, o sea, las que quieren dominar todos los aspectos de la vida de sus hijos; o en negligentes, aquellas que abandonarán sus funciones de madre negando contención emocional. Las madres narcisistas con un perfil más controlador tratan de sesgar todos los vínculos de sus hijos con personas sanas para que crean que esa realidad que viven a diario (triangulaciones con sus hermanos o familiares, castigos verbales o físicos cuando no hacen lo que el narcisista decide que hay que hacer, silencios prolongados para forzar un cambio de actitud) es lo normal y no se puede cambiar. Llegan a hablar mal de sus hijos frente a amigos o familiares para aislarlos. En otras ocasiones, cuando la madre tiene un perfil más negligente, pretenderá que sus hijos se hagan cargo de todas las cuestiones de la casa y del mundo adulto para que ella pueda dedicarse a la diversión y el ocio. Sin embargo, cada tanto montará alguna puesta en escena para exhibirse como una madre dedicada frente a los demás. En ambos perfiles de madres, cuando la niña o niño comienza a darse cuenta de que algo está mal e intenta poner distancia, utilizarán la culpa para hacerlos volver a su centro de locura y control.

El curso de acción para comenzar a tratar el abuso narcisista es la reducción o eliminación del contacto; sin embargo, muchos miembros de familias narcisistas se sienten culpables de hacer esto y terminan abandonando la terapia.  Además muchos otros familiares que no logran aceptar que hay algo mal tienden a culpabilizar a la verdadera víctima sumiéndola en la disonancia cognitiva y en la inacción. Lamentablemente esto sucede por la falta de información que hay sobre estos desórdenes.

Una psicoterapeuta que aborda el tema, pero más bien centrándose en la relación madre narcisista-hija mujer, es Karyl McBride en "Madres que no saben amar". "Esta casa no será nunca lo que tú quieres que sea"; "no importa lo que te esfuerces, tu cuerpo nunca será perfecto"; "siempre fuiste una retrasada en matemática, ahora eres negada en economía"; "no te das cuenta que eres una fracasada, cómo quieres que te quieran". Las consecuencias del actuar de esa madre serán que la hija esté siempre cuestionándose, nunca sienta que lo ha hecho suficientemente bien, ni que merece ser reconocida. Según esta autora el narcicismo de las madres daña más a las hijas que a los hijos. Esto sería porque la madre ve en su hija una extensión de sí misma en lugar de una persona independiente. Esto no siempre es así. Las madres narcisistas y psicópatas siempre eligen a un “favorito” y a “chivos expiatorios”. El género no es la variable principal para ocupar esos roles perversos que la madre diseña sino la utilidad que sus hijos puedan tener como suministro (“niño favorito”) o la capacidad de ver detrás de la máscara de su madre (chivo expiatorio).  La autora explica de forma excelente sus rasgos característicos:

  • Tienen una idea grandiosa de su propia importancia, es decir, exageran sus logros y talentos y esperan que los otros se los reconozcan.
  • Están obsesionadas con fantasías de éxito, poder y belleza ilimitado.
  • Creen que son especiales y únicas. Desprecian al resto porque son tontos o insulsos.
  • Requieren una admiración excesiva.
  • Creen que están en su derecho de recibir un trato especial.
  • Son explotadoras interpersonales o sea se aprovechan de los demás para alcanzar sus metas.
  • Carecen de empatía; no están dispuestas a reconocer los sentimientos y necesidades de los otros.
  • Con frecuencia envidian a otros y creen que los otros las envidian.
  • Muestran arrogancia, actitudes o modales altaneros.
  • Sus necesidades están primero.
  • Fingen ser buenas madres y buenas esposas pero en la intimidad maltratan, triangulan, abusan a sus más cercanos. Muchas son promiscuas pero logran que pocos sospechen.

Con características así es difícil que una hija o hijo logre una conexión especial con su madre y las consecuencias no se dejan esperan: esa hija tratará bajo todos los medios de ganarse el amor de su progenitora, obtener su atención y nunca sentirá que es capaz de complacerla. Y el daño se va expandiendo, porque esa madre siempre pondrá sus opiniones por sobre la de sus hijos, nunca los apoyará para que sean independiente, y toda la familia girará en torno a ella. Si uno pregunta ¿dónde está el padre? La respuesta evidente es que ese esposo también gira en torno a la madre, porque una narcisista necesita un cónyuge que le permita ser el centro de atención si se desea que ese matrimonio sobreviva. A menudo estos padres están totalmente sobrepasados y les piden a sus hijos que “aguanten” las peculiaridades de la madre para evitar tensión y drama. En la mayoría de los casos, esa hija o hijo en su adultez será muy autoexigente, vivirá permanentemente en guardia y no velará por su propio cuidado. Es más, tenderán a buscar la aprobación que nunca tuvieron y se convierten en blancos atractivos de parejas narcisistas o sociopáticas.

La buena noticia es que este daño se puede reparar y esto pasa por tomar conciencia del problema, aceptar que esa madre mentirosa e insensible nació así y no va a cambiar aunque ella o él le brinden amor incondicional como hijos, no culparse, separarse de ella, vivir el duelo, buscar ayuda profesional y tener la certeza de que no va a repetir las conductas de su madre porque, a diferencia de su progenitora, el hijo o la hija sí tienen empatía.  Un libro que recomendamos para aquellos que no solo sufrieron la manipulación y el abuso psicológico típico sino también maltrato extremo como golpes físicos o ataques sexuales (las madres narcisistas negligentes suelen traer a sus múltiples parejas a la casa y no prestan atención si estos hombres abusan de sus hijas) es el de la Dra. Judith Herman “Trauma y recuperación”. No es un libro fácil en el sentido emocional ya que los relatos son crudos pero sí es revelador y brinda esperanzas aún para personas sobrevivientes de madres y padres psicópatas sádicos. Es recomendable tanto para víctimas como también para terapeutas que se quieran especializar en sobrevivientes de violencia doméstica y abuso sexual. Divide el proceso de recuperación en tres partes: establecer seguridad y empoderamiento en el paciente; duelo y revisión del pasado (esto se hace luego de brindarle contención y seguridad para que no se descompensen); y por último la reconexión con una nueva vida y con vínculos que le brinden seguridad. El libro de Herman merece ser tratado con exhaustividad en una próxima entrada sobre recuperación del estrés postraumático pero no queríamos dejar de mencionarlo ya que entiende que el abuso de un niño, cuyo su psiquismo está en desarrollo y es una arcilla demasiado moldeable, es uno de los más terribles, más aun que el que sufren las parejas de personas con psicopatía o narcisismo. Asimismo, incluye muchas técnicas terapéuticas de interés para investigar y elegir el tratamiento que le parezca más conveniente.

27/5/17

Lo que no debes hacer con un psicópata o narcisista

Lo que no debes hacer con un psicópata o narcisista

La única forma de romper el círculo de abuso de un psicópata o narcisista es el contacto cero o, en los casos en los cuales es imposible, contacto mínimo.

sott.net

Sin embargo, la gran mayoría de nosotros tardamos en ver el abuso y cuando lo logramos, intentamos todo tipo de estrategias antes de romper con ellos pensando que tal vez conseguiremos lo que es estadísticamente imposible: una relación con pautas medianamente normal. Estos son los errores más comunes que se comenten cuando se trata de "salvar" este tipo de relación:

· Perdonar y exculpar al maltratador


Muchos de nosotros fuimos educados para perdonar, lo cual es realmente maravilloso y loable con personas que realmente se apenan por lo que han hecho y necesitan comenzar de nuevo. Sin embargo el perdonar es uno de los tipos de respuestas que más les encantan a los abusadores ya que con ellas se les concede la libertad de seguir maltratando. Ellos no entienden el perdón como un concepto espiritual elevado, lo ven como debilidad y estupidez de nuestra parte. El psicópata o narcisista jamás aprovechará la oportunidad que le brinda el perdón de su pareja o colega para hacer las paces y se vale de su buena voluntad (o su ingenuidad) para ser perdonado innumerables veces. Recuerda que sólo tenemos dos mejillas y, el maltratador, infinidad de puños.

· Ignorar al sociópata

La idea es en este caso, seguir conviviendo con él/ella pero evitar reaccionar verbal, gestual o emocionalmente frente a cualquiera de sus conductas. Esta estrategia puede ser efectiva solo si nos vemos obligados a tener algo de contacto con ellos luego de la ruptura cuando hay hijos o trabajo de por medio (se la conoce como método de piedra gris), no así cuando todavía estamos involucrados con ellos. Ignorar a un narcisista puede causarle irritación y agresividad cuando comprueba que no reaccionas a sus provocaciones ("¡A mi no me ignores!", "¡Te estoy hablando!", "¡No me des la razón como a un loco!"). Recordemos que los abusadores necesitan que se les siga el juego, y se ponen muy nerviosos cuando no se lo hace. Si estás todavía con él o ella no podrás controlarlo.

· Negar la existencia del maltrato o restarle importancia.

Muchos te habrán dicho que para lograr que mejore su conducta tendrías que brindarle refuerzos positivos cuando él/ella sea bueno contigo y por el contrario ignorarlo cuando te desvalorice, manipule o mienta. Este método es genial cuando entrenas a tu Ovejero para que no ladre a las visitas pero es inútil y hasta peligroso cuando lidiamos con hombres y mujeres con desórdenes de personalidad tipo B. La negación del abuso psicológico o verbal entusiasma a cualquier maltratador, así como a todo tercero dispuesto a lavarse las manos. Si no hay maltrato, por lo tanto no hay maltratador y, por lo tanto, no hay responsable alguno: ¡Vía libre! Demorar la aceptación de la realidad abusiva es más cómodo...para ellos (sus auxiliares en el juego del abuso) y para el maltratador. Tú pierdes con ella.

· Intentar ayudar o cambiar al narcisista o psicópata

Cualquier intento o esfuerzo por mejorar la situación emocional o psicológica de un abusador siempre acaba resultando en el más rotundo fracaso, porque a éste no le interesa cambiar. No importa cuan dulce seas, cuantas conversaciones tengas, cuantas cosas dejes de lado por él/ella, cuantos cursos de manejo de emociones o terapias de pareja hagas, no puede ni quiere cambiar. Por otro lado esperar a que un sociópata reconozca sus errores, así como esforzarse para conseguirlo, resulta una tarea inútil. Primero, porque todo maltratador se considera demasiado perfecto como para cometer errores. Segundo, porque lo que el abusado considera grave maltrato, para el abusador directamente son culpa de la víctima ("me involucré con esa persona porque tú no quieres tener sexo dos veces al día, ya no me quieres, no te atraigo o eres un/a frígida/impotente"). Cuanto más tiempo pases a su lado, más difícil te será apartarte y lamentarás no haber utilizado todo ese tiempo y esfuerzo en tu crecimiento como persona.

· Responder agresivamente


Si bien es entendible que puedas perder la paciencia cuando te dice que no sabe donde quedó el dinero de TUS ahorros o lo pillas siéndote infiel y lo niega en tu cara, trata de no gritar o insultarlo. El abusador quiere que te dejes llevar por sus provocaciones para poder decir que la persona enferma y maltratadora eres tú.

El mayor sentido positivo de reaccionar con una agresión -si es que existe alguno- es la simple descarga emocional. Pero ni siquiera ello resulta demasiado ventajoso, ya que el alivio inicial de las tensiones siempre vuelve a recargarse tras la contra-venganza del psicópata o narcisista que siempre es implacable. Si lograste sacarle la máscara y decírselo en la cara, o lo expusiste frente a los demás sabrás de lo que hablamos cuando nos referimos a la "ira narcisista". Allí no quedan dudas que su seducción y don de encanto no existieron nunca. Te parecerá que estás pasando una temporada en el infierno. Tenemos que admitir que ser testigos de su furia tiene un costado positivo: si tenías disonancia cognitiva, si no sabías si creer al engañador o al seductor, luego de estos episodios no te quedarán dudas. Aquellos que al no hacerle frente no conocieron esa faceta sufrirán pensamientos y emociones encontradas por mucho más tiempo. Sin embargo se habrán librado de una campaña de difamación más intensa que en el común de los casos e incluso de una escalada creciente de violencia verbal y amenazas.

· Establecer alianzas dudosas

A menudo existe la natural tentación de buscar apoyo en otras personas para así poder ejercer más presión sobre el sociópata para que te respete aunque no más sea por miedo a la reprobación del entorno. Pero ten cuidado porque si las alianzas se dan con personas que él/ella puedan manipular hay altas probabilidades de que se vuelvan en tu contra. Recuerda que ellos son maestros del engaño e inventarán cualquier cosa para torcer tus argumentos o incluso usarán mentiras preventivas para que cuando te decidas a hablar sobre el abuso que padeces no te crean (ejemplos típicos: "mi esposa está medicada e imagina cosas, díganle a todo que sí, ya pasará y volverá a ser la mujer que amo" "en la familia de mi novia hay varios diagnosticados como mitómanos, me apena todo lo que ella tiene que pasar con esa gente")

No estamos diciendo que calles el maltrato por miedo a que otros no te crean. Todos aquellos que desafían el status quo sufren una primer etapa de descreimiento, hostigamiento y de burla (¿Te acuerdas de Galileo?). Si te has dado cuenta de lo que te sucede no debes guardar silencio. Debes hablar para romper con el ciclo de abuso. Desde este blog consideramos que es positivo que cuentes tu verdad ya que los que hoy no te creen, lo harán mañana. Es un hecho que el psicópata o narcisista seguirá haciendo lo mismo con otros, generalmente con quienes fueron sus marionetas en su juego contra ti. Ese día recordarán lo que has dicho y, aunque no te enteres, validarán tus dichos. Lo que te recomendamos es que seas cauto y busques ayuda real en aquellas personas que claramente te conozcan desde siempre y que además presenten una mínima posición de poder sobre el maltratador para hallar un apoyo defensivo realmente útil y que, en paralelo, te ayuden a dar los primeros pasos al abandonar a tu pareja (legales, económicos, logísticos y emocionales).

· Perder las esperanzas y no ver una salida


Cuando las víctimas de abuso no lo logran ver con claridad (no por incompetencia sino porque el maltratador las convenció de que ellas son el problema a través de técnicas de "gaslighting"), muchas víctimas recurren al uso de substancias o medicamentos para sobrellevar los síntomas que provocan estas relaciones (insomnio, desfasajes hormonales, ataques de pánico, úlceras, etc.); otras recurren a una ingesta desorganizada de alimentos (por exceso o por carencia), otras a cualquier tipo de actividad compulsiva (juego, cirugías plásticas), otras -simplemente- se dejan morir en vida (depresión crónica). Ciertamente, el maltrato psíquico debilita la voluntad de seguir viviendo normalmente y, ante la imposibilidad de encontrar una salida para un sufrimiento del que se ignora cómo escapar, hasta la más férrea de las voluntades puede verse llevada a la desesperanza.

Las víctimas suelen desconocer que todo proceso de maltrato psíquico deteriora el uso óptimo o adecuado de las capacidades intelectuales (tanto la inteligencia como la memoria) y afectivas (el amor propio, la voluntad, la alegría, etc.). El abuso psicológico obliga a no pensar con claridad, a olvidar aquello por lo que se lucha, a cometer gravísimos errores que en otro momento o en otras circunstancias la persona abusada jamás cometería porque sabría claramente que su conducta se trata de un error, una locura y -sobre todo- una terrible injusticia para consigo misma. La finalidad de este blog es ayudar a identificar el abuso, la violencia psicológica, la erosión identitaria y la disonancia cognitiva para que las parejas, familiares o colegas de narcisistas y psicópatas dejen de ser víctimas y se conviertan en personas libres, sanas y felices.

Una de las mayores satisfacciones para un maltratador consiste, precisamente, en lograr la destrucción total de su víctima sin que él parezca el verdadero responsable, es más, goza diciéndole hasta último momento que la ama mientras la hace añicos por detrás. Quienes hemos logrado entender sus estrategias siniestras no les vamos a dar el gusto. No les vamos a permitir más manipulaciones, desvalorizaciones, calumnias y engaños. Vamos a crear consciencia sobre el tema, vamos a hacer prevención. Un día, estos vampiros emocionales se encontrarán con una sociedad madura que no les consienta sus caprichos ególatras y su violencia emocional, se encontraran con hombres y mujeres que a los primeros síntomas de abuso o manipulación les darán vuelta la cara, con empresas que tendrán recursos técnicos y legales para identificarlos y despedirlos, con organismos que orienten a las víctimas para que se corran de la esfera de influencia abusiva. Ese día descubrirán que no tienen más presas que atacar, ni emociones que robar y se van a aburrir mortalmente con su vacío interior. Tal vez entonces se vean obligados a jugar según las reglas (esas reglas de las que creían estar exentos por su demente sentido de grandiosidad) que una sociedad sana ha consensuado para todos.


Comentario: Para que llegue el día en que esto último ocurra, debemos informarnos nosotros mismos al respecto y compartir la información con todos. La problemática de los psicópatas y narcisistas en la sociedad realmente es mucho más importante de lo que parece y su efecto en la sociedad es verdaderamente grave (especialmente si consideramos lo que ocurre cuando individuos con estas características asumen posiciones de poder en instituciones sociales y sus abusos son hacia toda la población). Lamentablemente, hay muy poca gente preparada que presta atención e intenta crear consciencia sobre el tema, pero cada uno de nosotros puede hacer lo posible para hacerlo desde donde está.

26/5/17

6 señales de que fuiste criado por un padre o madre narcisista

6 señales de que fuiste criado por un padre o madre narcisista

biobiochile.cl

El trastorno narcisista está dentro de los desórdenes de personalidad descritos en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, algo así como la “Biblia” de los expertos en salud mental.

De acuerdo a este libro y a los eruditos en el tema, los narcisistas son personas que tienden a tener un sentido exagerado de la autoestima y la base de su identidad está en los halagos y aprobación de los demás. Asimismo, sus relaciones íntimas son superficiales y se centran principalmente en cómo las demás personas reflexionan sobre ellos, con poca o ninguna empatía por las otras personas. Aunque creen ser mejores que los demás, también son propensos a avergonzarse profundamente cuando son criticados o cometen errores.

La terapeuta fundadora del Centro de Terapia Cognitiva de Nueva Jersey y autora del libro Disarming the Narcissist: Surviving and Thriving with the Self-Absorbed (Desarmando al narcisista: Sobreviviendo y prosperando con la auto-absorción), Wendy Behary, indicó al diario electrónico The Huffington Post, que se estima que menos del 1% de la población es completamente narcisista, pero de este porcentaje, se presume que apenas entre un 2 y 16% ha acudido a un profesional para solucionar su problema y si lo hacen, generalmente es porque sus seres queridos le han pedido que lo hagan o porque arriesgan perder una relación, su carrera u otros privilegios.

Sin embargo, Behary explica que un niño cuyo padre o madre es narcisista difícilmente le exigirá a éste que se trate. Es más, ellos ni siquiera se dan cuenta que están siendo criados por un narcisista, hasta que piden ayuda profesional debido a sus propios problemas psicológicos y, cuando ya son adultos.

Behary dice también que hay un amplio espectro de variedades y síntomas dentro de los narcisistas, por lo que no siempre es algo fácil de identificar.

La profesional junto a su colega, el psicólogo Craig Malkin, autor del libro Rethinking Narcissism: The Bad — And Surprising Good — About Feeling Special (Repensando el narcicismo: Lo malo -y sorprendentemente bueno- de sentirse especial), revelaron 6 señales de que eres o fuiste criado por un padre narcisista, y cómo se puede romper este ciclo.


1. Eres demasiado correcto y siempre dejas de lado tus necesidades


Los especialistas señalan que un padre narcisista pisoteará a toda su familia con tal de cumplir sus propios deseos, sin pensar mucho en lo que necesita el resto. Por esto es que algunos hijos adultos de narcisistas son demasiado correctos y hacen lo imposible para asegurarse de que nadie los perciba de esta manera.

Por otro lado, pueden haber crecido toda su vida con padres que les decían o demostraban que sus necesidades no importan. Como sea, el resultado es el mismo: Estas personas dejan que la gente los pisotee porque no están en contacto con lo que necesitan, ni saben cómo expresarlo.

“No son capaces de decir: ‘Me importa’, y ‘tengo necesidades’, porque eso suena narcisista”, explicó Behary, añadiendo que “alguien que lucha muy duro para no ser un padre narcisista termina siendo pisoteado”.

Malkin reafirmó esta situación: “He visto a pacientes cuyos padres les hicieron sentir enfermos, locos, o egoístas por expresar la más básica de sus necesidades. Uno de mis clientes se sentía tan inútil y asustado, que siendo adulto sufrió de pesadillas y se sentía un cobarde ante cualquier figura de autoridad porque le recordaba a su padre abusivo”.

Por lo mismo, los especialistas recomiendan que si te sientes de forma similar, aprendas todo lo que puedas sobre el narcisismo para que así puedas identificar los mensajes disfuncionales con los que creciste y empieces a trabajar contra éstos.

“Si me encuentro con alguien criado por un padre narcisista, o si sospecho que ese podría ser el caso, es muy importante para mí asegurarme de que entienden el narcisismo en todos sus colores. Así, averiguamos juntos qué tipo de narcisismo tiene su padre o madre, pero aún más importante, tenemos que buscar la parte de ellos que se perdió en el camino”, señala Behary


2. Temes ser narcisista


No todas las personas criadas por padres narcisistas se vuelven súper correctas, algunos niños ven que la única manera de evitar el ridículo y los ataques es ser tan narcisistas como sus padres, y con los años, esta táctica de supervivencia se convierte en la forma en que esa persona ve el mundo, indican los especialistas.

Los adultos que crecieron de este modo, pueden ser propensos a insultar a otros por el miedo -enraizado en la infancia – de que si no muestran fuerza, podrían ser aplastados, explicó Malkin.

“Los niños extremadamente tenaces, más extrovertidos desde el nacimiento, a veces se convierten en narcisistas porque caen en el juego de ‘si no puedes con ellos, úneteles’”, añadió el terapeuta.

Si es tu caso busca ayuda profesional para salir de esos patrones de comportamiento abusivo, especialmente si tienes pareja y/o niños.

“Los niños hijos de narcisistas que se encuentran insultando y atacando no carecen de esperanza, pero tienen que subirse las mangas y trabajar duro emocionalmente. Necesitan sentirse cómodos expresando sentimientos vulnerables como la tristeza, la soledad, el miedo, y el sentirse abrumado con sus seres queridos”.


3. Eres implacablemente competitivo, o eres resentido, con tu hermano/a


Los terapeutas explican que los narcisistas tienen problemas con los límites personales y ven a otras personas como extensiones de sí mismos. En las familias con varios hijos, el comportamiento narcisista se puede reflejar de diversas maneras. Por ejemplo, cuando un niño recibe mayor atención, elogios y apoyo, también está bajo mayor presión. Otro chico, en tanto, puede ser el blanco de culpa y vergüenza de los padres, y se le muestra que no hace las cosas bien como su hermano.

Behary y Malkin indicaron que ambas proyecciones son dos lados diferentes de la personalidad de un narcisista. De este modo, el “niño modelo” y el “chivo expiatorio” tendrán dos infancias muy diferentes, y esto los enfrenta uno contra el otro, incluso en la edad adulta.

Si eres el niño elegido, es posible que te moleste que tu hermano estuviera bajo mucha menos presión que tú. Pero si eres el chivo expiatorio, es posible que no toleres que tu hermano siempre recibiera todos los elogios y tú ninguno.

Debes entender que un narcisista enfrenta a la gente unos contra otros a propósito, para servir a sus propias necesidades, y esta dinámica no fue tu culpa ni la de tu hermano.

“A la gente extremadamente narcisista le encanta poner a la gente en pedestales, casi tanto como les gusta a ellos estar en uno”, señala Mankin, añadiendo que ellos creen que la gente perfecta no decepciona, y por eso la idolatran porque así no estarán preocupados de que los decepcionen o hieran. Y con los “chivos expiatorios” pasa lo mismo, porque el narcisista ve que nunca tendrá que preocuparse por esperar demasiado y decepcionarse, ya que en realidad no espera nada de esa persona.

Pero Behary, dice que no todo está perdido en estos casos. “Ellos (los hermanos) pueden llegar a sentirse muy unidos entre sí”, debido a que los une algo común: sufrieron por un padre o madre narcisista.


4. A veces, has sentido que fuiste más la pareja de tu padre o madre, que su hijo

Cabe aclarar que no todos los narcisistas buscan ser el centro de atención o son temerarios. Según Behary y Malkin, algunos exigen atención jugando a ser siempre la víctima o describiendo sus problemas como si fueran más importantes que los de los demás. También pueden tratar de controlar las acciones de las otras personas amenazando con dañarse a sí mismo o victimizándose constantemente.

Quienes fueron criados por este tipo de narcisista pueden pasar toda su infancia socorriendo a sus padres o tratando de mantener la paz para que nadie resulte herido.

Behary cuenta que algunos de sus pacientes decían sentirse más el esposo de la madre o padre que el hijo, porque tuvieron que siempre darle más apoyo emocional a sus padres del que les correspondía como niño. O bien, sentían que sus vidas giraban alrededor de sus padres para contenerlos emocionalmente y evitar conflictos familiares.

La profesional explica que cuando los niños deben atender los dramas emocionales de los padres, tienen que renunciar a sus propias necesidades de la infancia.

Si es tu situación, la profesional recomienda que te tomes el tiempo de reconocer al niño que aún vive dentro de ti, y le preguntes cuáles eran esas necesidades postergadas que tuviste y cuáles todavía están ahí. Behary dice que puedes apoyarte en fotografías de infancia, para llegar a reconocer cuáles fueron esas necesidades emocionales que no fueron cumplidas por tus padres.


5. Tu autoestima deriva únicamente de tus logros


Las personas criadas por narcisistas aprenden que la única manera de estar bien en este mundo es hacer lo que sus padres hacen y derivan su valor propio del rendimiento y sus logros.

Aunque puede que no tengan una autoestima tan baja ni sentirse tan abrumados por la vergüenza como un verdadero narcisista, pueden asumir comportamientos como la adicción al trabajo, porque ven que su rendimiento es lo único que los define.

“El niño hijo de narcisista se entera de que la única cosa que importa es lo que puede producir en el mundo, no sólo su propio pequeño ser. Esto es muy similar a cómo los narcisistas pueden ser”, comenta Behary.

Si te sientes identificado, trata de ser empático con tu padre, no al punto de sentir lástima, pero esto puede ser útil para entender los sentimiento, pensaientos y las decisiones de otra persona, incluso si no estás de acuerdo con ellos.

Behary ha mostrado que los narcisistas suelen sufrir intensamente porque las tácticas de supervivencia que aprendieron en la infancia los llevan a fracasar en múltiples aspectos de la vida adulta.

Si bien algunos investigadores creen que puede haber una base biológica que hace a algunas personas más vulnerables al narcisismo, otros están convencidos de que este trastorno de personalidad deriva de una compleja combinación de factores que incluyen la crítica y / o elogios fuertemente marcados en la infancia, lo que finalmente hace que el niño proteja su baja autoestima con una personalidad en apariencia muy fuerte.

Asimismo, según explica la Clínica Mayo, esto hace que algunos pequeños sean especialmente necesitados de halagos, admiración y adulación para sentirse normales, mientras que las críticas los destruyen demasiado.

“Me preocupo por los narcisistas. Trabajo con ellos porque sé que están sufriendo internamente”, dijo Behary.


6. No tienes sentido de ti mismo, tus deseos, necesidades o metas

Behary explica que un rasgo revelador de narcisismo es la grandiosidad, es decir, el pensamiento o sentimiento de que se es superior a los demás, incluso si no tienes logros que lo justifiquen. En este sentido, los padres narcisistas pueden verse a sí mismos como lo máximo, y si no es por su propio éxito, puede ser porque le encontraron sentido a vivir a través de sus hijos.

“Muchos niños hijos de narcisistas dirán: ‘No estoy seguro de cómo terminé en esta carrera porque nunca realmente supe lo que quería’. O, ‘Siempre sentí como si estuviera a punto de ser un reflejo de mi madre o padre en vez de ser yo mismo’”, comentó la profesional.

Ante esto, Behary indica que los padres con formas extremas de narcisismo pueden hacer que sus hijos adultos se sientan como extensiones de ellos. A veces, lo mejor es limitar el contacto con estas relaciones tóxicas, sobre todo si los padres no sienten que deban disculparse por el daño causado.

En este sentido, Malkin dice que hay tres señales por las que una persona adulta debe considerar dejar de ver a sus padres: Abuso, negación y psicopatía. Él dice que nadie debería tener que soportar el abuso emocional o físico, y si los padres no pueden reconocer que hay un problema, hay pocas posibilidades de que las cosas cambien.

Por otro lado, la psicopatía -que en este caso puede configurar un patrón de mentiras y manipulación despiadada- indica que los padres son incapaces de ponerse en el lugar del otro, careciendo de la habilidad de empatizar con los demás, e incluso de tener conciencia.

“Los abusadores son 100% responsables de su abuso, y sólo ellos pueden detenerlo. Hasta que lo hagan, las interacciones no estarán a salvo”, advirtió Malkin.

25/5/17

Un psicópata nos explica cómo lidiar con el rechazo

Un psicópata nos explica cómo lidiar con el rechazo

Como dice el Dr. James Fallon, “cuando me rechazan, me siento mal durante unos menos dos segundos. Es decir, no me importa una mierda”.

vice.com.-Julian Morgans

 Hace poco tuve una cita con una chica muy guapa e inteligente que me rió todas las gracias pero que, sin embargo, luego no contestó ninguno de mis mensajes. Cuando terminó la cita, pensé, ¡La tengo en el bote! Supongo que ella se fue a casa pensando, Este tío no ha captado nada. Lo cierto es que no tengo ni idea de qué se le pasaría por la cabeza, pero no dejé de darle vueltas al asunto durante varios días.

Es muy habitual preocuparse por lo que opinan los demás porque, obviamente, a nadie le gusta sentirse rechazado. Cuando no suena el teléfono, no llega esa invitación que esperas o te sientes excluido en un grupo o en el trabajo, es normal sentirse herido; al menos es normal para casi todo el mundo, porque al parecer a los psicópatas les resbala lo que piensen los demás. Por eso me pareció buena idea pedir consejo a uno.

El Dr. James Fallon es neurocientífico en la Universidad de California. En 2006, mientras llevaba a cabo una investigación sobre la estructura cerebral de los asesinos en serie, se dio cuenta de que su cerebro encajaba en ese mismo perfil. Asombrado, compartió su hallazgo con amigos y familiares, quienes le aseguraron que era algo que sospechaban desde hacía tiempo. "Empecé a preguntar a las personas de mi entorno qué pensaban realmente de mí… ¡y vaya si me lo dijeron!", aseguraba James en un artículo para The Guardian.

En cuanto leí aquello, supe que había encontrado a la persona que buscaba. James es lo que se denomina un psicópata "prosocial", lo que quiere decir que posee un grado de empatía suficiente como para tener pareja y una vida social normal, pero que no le atormentan las preocupaciones que la mayoría de nosotros tenemos constantemente. Llamé a James para que me explicara cómo conseguía vivir sin que le afectaran las opiniones y críticas ajenas, y para saber si había alguna forma de aprender a adoptar esa actitud.

VICE:
Hola, James. Empecemos por la pregunta más genérica. ¿Qué supone para ti el rechazo?
Dr. James Fallon: No me supone ningún problema. Como dicen mis dos psiquiatras, mi mayor problema en la vida es que todo me importe una mierda. Y es verdad.

 Y ¿por qué es así?
Simplemente porque sé que, haga lo que haga, vendrá algo mejor. Supongo que en su mayor parte, se reduce a eso.

Pero no por completo.
Bueno, no. Soy profesor y científico, así que mi vida se rige por las probabilidades. Para mí, todo son porcentajes. Por ejemplo, si veo que todo va en mi contra en una proporción de 20 a 1, elaboro 20 propuestas o versiones distintas para garantizarme el éxito. Esta forma de pensar es un buen ejercicio para trabajar las expectativas. Si sabes que tus posibilidades son de 20 a 1 y te centras en un solo intento, luego no puedes quejarte si fracasas.

Intento inculcar este proceso mental a mis alumnos. "Tenéis que preparar vuestras expectativas a tres niveles, no solo para el éxito, sino también para el fracaso". Así, por ejemplo, has de contar con algo que sepas al cien por cien que se va a publicar, luego algo que suponga un riesgo medio y algo con lo que eches toda la carne en el asador. Las posibilidades de que salga bien son muy bajas, pero si prospera, el beneficio será enorme. Creo que casi todo en la vida debería abordarse de esta manera.

Tiene su lógica, pero también resulta muy clínico. Supongo que tú estás más predispuesto a pensar de ese modo, ¿no?
Sí, y te voy a decir por qué. Mira, una de las áreas principales del cerebro relacionadas con el temor es la corteza cingulada media. Para que te hagas una idea de dónde se ubica, imagina que eres judío y llevas puesta una kipá. Bien, pues si bajaras con el dedo desde el borde unos 7,6 cm, ahí estaría. No se sabe a ciencia cierta si esta es la parte del cerebro relacionada con el rechazo; solo digo que podría serlo, porque en diversos ensayos, esa parte del cerebro está desactivada, por lo que tendría sentido que lo fuera.

¿Estás diciendo, entonces, que tu cerebro no tiene la capacidad de reaccionar al rechazo?

Sí, o que el grado de rechazo que siento es muy inferior a la media. Mis circuitos están ajustados a la baja, supongo que por genética. Lo cierto es que todavía se sabe muy poco del papel que desempeña la genética en ese aspecto. Otra prueba es que aquellas personas que tienen la sensibilidad más agudizada en su circuito a menudo presentan un trastorno límite de la personalidad. Ese tipo de personas son las que se sienten heridas y excluidas todo el tiempo. Las hay que incluso acaban cometiendo algún delito debido a eso, como los psicópatas, aunque hay también otras razones.

 ¿Es posible manipular esa parte del cerebro?
El año pasado salió un estudio que demostraba que había una sustancia capaz de anularla. El experimento se hizo con pacientes de cáncer que tenían miedo a morir y que estaban convencidos de que después no había nada. Pánico existencial, básicamente. Cuando se les administró psilocibina, ese miedo desapareció en todos ellos.

¿Psilocibina? ¿Como lo de las setas mágicas?
Exacto. El estudio demostró que la psilocibina anula gran parte del miedo psíquico, y yo diría que probablemente también mitiga el sufrimiento causado por el rechazo social.

Vale, pero si tenemos en cuenta que la mayoría de la gente no está dispuesta a tomar microdosis todo el tiempo, diría que una solución más realista sería la de trabajar para mejorar la autoestima. ¿Podrías desarrollar cómo percibes tú ese aspecto de tu personalidad? ¿Hay pruebas que sustenten tus argumentos?
Sí. Cuando quiero algo, casi siempre lo consigo. Mi experiencia es esa.

¿Qué fue primero, la sensación de que puedes lograr todo lo que te propones o la prueba de que así es?
La segunda. Si me remonto a cuando era un niño, no recuerdo tener la sensación de conseguir todo lo que quería, pero más o menos a mitad de la adolescencia empecé a tener esa sensación. Descubrí que si ponía empeño en lograr algo, acababa por conseguirlo. En todo caso, creo que ya disponía de las materias primas para lograr mis propósitos. Ahora estoy hecho un trapo, pero cuando era más joven medía 180 cm y era guapo, atlético, divertido e inteligente. Tuve suerte en ese aspecto y fui capaz de aunar todos esos rasgos y utilizarlos a mi favor.

 ¿Te consideras mejor que los demás?
Me considero más inteligente y capaz que gran parte de la población. No me considero mejor persona, pero sí que creo que tengo más capacidad de reflexión. En todo caso, no me siento superior ni moral ni espiritualmente.

Bien, entonces, para concluir, ¿tienes algún consejo para quien esté leyendo este artículo?

Respecto al rechazo, siempre me hago esta pregunta: "¿por qué ha ocurrido?". Nunca me planteo por qué no soy digno o no valgo lo suficiente. Más bien pienso si no me habré dirigido a la persona, la agencia o el editor equivocados, o si me habré equivocado en el tono. Es importante mejorar el tono y la técnica y saber cuándo estás persiguiendo el objetivo equivocado. No hay más. Ante el rechazo, me siento mal durante menos dos segundos y en seguida me pongo a pensar en cómo solucionarlo.

24/5/17

Cuidado! Puedes tener un psicópata en casa y no darte cuenta

Cuidado! Puedes tener un psicópata en casa y no darte cuenta

utopico.co

En este artículo se va a realizar una revisión a las características de la psicopatía, pero recuerde que finalmente es un profesional el que debe emitir el diagnóstico, no simplemente porque alguna persona presente algunas de estas características significa que es un psicópata. Para mayor claridad sobre los rasgos de la psicopatía vamos a hablar de las características emocionales del psicópata, para luego hacer más hincapié en distintos aspectos de su estilo de vida:

  1. Emotivos: El área emocional/interpersonal, es sin lugar a dudas la que más diferencia al psicópata de la persona normal. Se podría decir que no sienten las emociones como el resto de las personas. Se muestran como personas locuaces, se expresan con encanto, tienen respuestas vivaces y presentan historias muy improbables, pero convincentes, que les deja a ellos en buen lugar.
  2. Superficiales: Se observa mucha superficialidad, habla de cosas atractivas para las que no tiene preparación, como poesía, literatura, sociología, o filosofía. Y no le suele importar mucho si se evidencia que sus historias son falsas, o lo ponen en evidencia.
  3. Narcisistas: El psicópata tiene además, una autoestima muy elevada, un gran narcisismo, un egocentrismo descomunal y una sensación omnipresente de que todo le es permitido. Se siente el centro del universo.
  4. Fríos: No experimentan ninguna preocupación por los efectos de sus actos en los demás y, en ocasiones, lo manifiestan claramente. Esta falta de remordimientos y sentimientos de culpa lo lleva a tener una conducta “fría” y distanciada emocionalmente.
  5. Mitómanas: Además, tienen mucha dificultad en ponerse en el lugar de los demás (empatía), y suelen mentir, engañar y manipular con el objetivo de salirse con la suya.
  6. Impulsivos: A nivel conductual suele ser una persona impulsiva, que no valora los pros y los contras de sus actos. Esta misma impulsividad lo lleva a un deficiente control conductual, es extraordinariamente reactivo a lo que él considera que son las provocaciones o insultos, que no se consideran como tal por otras personas, actuando con violencia física y verbal, normalmente desproporcionada a la “ofensa” sufrida. No posee la capacidad de inhibir su respuesta que generalmente suele ser muy agresiva, tanto física como verbalmente.
  7. Adictos a la adrenalina: Siente, además, una necesidad de excitación continuada, lo que le lleva a realizar todos los deportes de riesgo posible, y a consumir distintas drogas por sus efectos eufóricos, sin valorar en ningún momento las posibles consecuencias negativas.
  8. Irresponsables: Encontramos también una falta de responsabilidad, tanto individual, como cuando varias personas dependen de él, por ejemplo, empleados o familiares, estos últimos se presentan, en ocasiones, como obstáculos para poder realizar sus deseos, lo que lo lleva a conductas agresivas. La vuelta al hogar se siente como un descanso para reponer fuerzas, más que como una forma de convivir con la familia.

Todos estos rasgos emocionales, de personalidad, y conducta, nos presentan a una persona que no siente remordimientos de sus actos, cuyo objetivo es siempre salirse con la suya, embaucador, que sabe venderse a sí mismo, y que, puesto que no siente empatía, está dispuesto a cualquier cosa para hacer prevalecer sus deseos y opiniones. Cuando alguien le lleva la contra explota con facilidad, y tiene una respuesta muy desproporcionada, y generalmente agresiva, verbal o física. Señales de alerta en la infancia.